Un concluyente informe emitido por la Dirección General de Aguas (DGA) en
conjunto con la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) confirmó la gravedad
del incidente ambiental originado en las instalaciones de la Compañía Minera Tres
Valles SpA, estableciendo una relación directa entre las filtraciones del proceso de
lixiviación de la minera y el severo deterioro de la calidad de las aguas
superficiales en la quebrada Quilmenco, cauce perteneciente a la cuenca del río
Choapa.
El conocimiento público de estos resultados técnicos se logra tras la oportuna y
firme acción fiscalizadora de la Ilustre Municipalidad de Illapel. Liderada por el
alcalde Denis Cortés Aguilera, el municipio activó un plan de resguardo hídrico
comunal y remitió de manera urgente diversos oficios a la SMA, DGA, Seremi de
Salud y Sernageomin, exigiendo transparencia absoluta, fiscalizaciones en terreno
y un estricto “enfoque de cuenca” para evaluar los riesgos potenciales sobre los
sistemas de agua potable de la zona.
De acuerdo a la Minuta Técnica N° 26 del Departamento de Conservación y
Protección de Recursos Hídricos (DCPRH) de la DGA, formalizada mediante el
Oficio Ord. N° 274 y basada en muestras de laboratorio (Informe 241/26), el
derrame provocó una alteración físico-química crítica en el curso de agua:
Drástica acidificación: El pH del agua cayó de un valor neutro de 7,88
(aguas arriba de la descarga) a un nivel de 4,68 (ácido) aguas abajo.
Aluminio disparo exponencial: Alcanzó 38,7 mg/L aguas abajo,
sobrepasando casi 8 veces el límite permitido por la Norma Chilena de
Riego (NCh 1333, fijada en 5,0 mg/L).
Hierro y Manganeso fuera de toda norma: El hierro marcó 14,2 mg/L
(sobrepasando tanto la norma de riego de 5,0 mg/L como la de agua
potable NCh 409 de 0,3 mg/L). Por su parte, el manganeso escaló a 9,63
mg/L (excediendo más de 40 veces la norma de riego y casi 100 veces la
de agua potable).
Presencia de Cobre y Arsénico: El cobre se elevó a 1,08 mg/L (sobre el
máximo de 0,20 mg/L para riego), mientras que el arsénico alcanzó 0,017
mg/L, superando el umbral de seguridad para agua potable (0,01 mg/L).
Sulfatos y Conductividad: Los sulfatos llegaron a 486,9 mg/L (sobre los
250 mg/L normados) y la conductividad eléctrica subió a 1.133 µS/cm,
generando un escenario potencialmente dañino para cultivos agrícolas.
La conclusión del órgano estatal es categórica: el agua superficial analizada en
el sector presenta una limitación absoluta de uso, resultando no apta para el
consumo humano, la agricultura ni el desarrollo pecuario.
El esclarecimiento de estos hechos marca un hito en la gestión comunal. Tras los
primeros reportes de la filtración durante los recientes eventos meteorológicos, el
Municipio de Illapel reaccionó con celeridad institucional para impedir que el
evento fuera invisibilizado o minimizado.
Gracias a la acción ejercida por los oficios municipales enviadas por el alcalde
Denis Cortés Aguilera, se logró que la DGA y la SMA no solo realizaran las
muestras de terreno correspondientes, sino que también entregaran los informes
oficiales de manera formal a la comunidad y a los comités de agua.
“Hoy nos llegó el informe de la Dirección General de Aguas, que es bien
preciso y dice expresamente que aguas abajo hay contaminación en el
sector. Hay presencia de metales como aluminio, hierro y manganeso y dice
expresamente que hay una limitación para el uso consumo humano y para el
riego. Esto nos parece de extrema gravedad, es necesario que se sigan
haciendo todos los muestreos de agua, que la institucionalidad comparta
esta información con toda la comunidad, se acerquen a los vecinos, le
informen y por cierto se hagan todas las fiscalizaciones y se apliquen las
sanciones correspondientes. Como municipio seguiremos desarrollando
nuestro rol fiscalizador y no permitiremos que estas acciones queden
impunes en nuestra comuna y provincia del Choapa”, enfatizó el alcalde,
Denis Cortés Aguilera.
Próximos pasos y exigencias a la autoridad ambiental
A la luz de los concluyentes antecedentes aportados por la DGA, el Municipio de
Illapel mantendrá activado su plan de resguardo hídrico y solicitará:
- Ampliar el monitoreo a aguas subterráneas: Tal como lo sugiere la
recomendación del informe de la DGA, para descartar infiltraciones en los
acuíferos profundos. - Mesas de trabajo en terreno: Exigir que la SMA, la DGA y la Seremi de
Salud se reúnan directamente con las dirigencias de los APR y
comunidades rurales afectadas para entregar certezas técnicas y medidas
de remediación. - Procedimientos sancionatorios y medidas cautelares: Solicitar la
determinación de responsabilidades ambientales y la adopción de medidas
inmediatas que impidan nuevos escurrimientos desde las piscinas de
emergencia o depósitos de la minera.

