En una nueva acción orientada a fortalecer la seguridad y el bienestar de las
comunidades educativas de la comuna, el alcalde de Illapel, Denis Cortés
Aguilera, participó este miércoles de la ceremonia de certificación del Curso DEA
(Desfibrilador Externo Automático), instancia que reconoció a 26 funcionarias y
funcionarios de la Escuela Villa Los Naranjos, Escuela Valle del Choapa, Liceo
Politécnico Pablo Rodríguez Caviedes y Liceo Bicentenario Domingo Ortiz de
Rozas.
La iniciativa busca fortalecer las competencias del personal educativo para actuar
de manera oportuna, segura y eficaz frente a emergencias, especialmente ante
situaciones de riesgo vital en las que el uso de un desfibrilador puede marcar la
diferencia.
Con una inversión de $7.378.000, el municipio, a través del Departamento de
Administración de Educación Municipal (DAEM), avanza en la implementación de
equipamiento y formación especializada para responder ante situaciones críticas
dentro de establecimientos con alta afluencia de estudiantes, docentes, asistentes
de la educación y apoderados.
El alcalde Denis Cortés Aguilera destacó la importancia de seguir avanzando en
medidas concretas de prevención y respuesta, señalando que, “el contar con
desfibrilador y usarlo correctamente en un establecimiento educacional, en un
estadio, en general en lugares donde hay muchas personas reunidas, muchas
veces puede cambiar vidas, es por eso que nosotros asumimos la decisión como
municipalidad a través del departamento de educación de avanzar primero en
capacitar y después en adquirir desfibriladores. Hoy podemos decir que 4
establecimientos educacionales cuentan con este equipo, pero también con la
capacitación de profesores y asistentes de la educación que están preparados
ante una emergencia”.
La máxima autoridad comunal agregó que este esfuerzo continuará durante el
presente año, ampliando la cobertura a más comunidades educativas de la
comuna. “Durante este año vamos a sumar a otros dos establecimientos
educacionales. Es una inversión cercana a los 8 millones de pesos, que es un
esfuerzo importante del municipio, pero sobre todo nos permite prepararnos
ante una emergencia y derechamente salvar vidas. Muchas veces, el no tener
preparados los equipos con primeros auxilios o también con estos equipos limita
la posibilidad de un niño o un adulto de poder recuperarse oportunamente”.
En esta misma línea, desde el municipio informaron que este proceso continuará
desarrollándose de manera progresiva con el objetivo de ampliar la
implementación de desfibriladores a la totalidad de los establecimientos
educacionales de la comuna, fortaleciendo así una red de respuesta oportuna
ante emergencias en todos los espacios escolares.
Esta nueva acción se enmarca en una política comunal que ha puesto la seguridad
escolar como prioridad, no solo desde la infraestructura, sino también desde la
capacidad de respuesta humana y técnica ante emergencias.
En ese contexto, el jefe comunal relevó que esta iniciativa se complementa con la
reciente inversión municipal destinada a la obtención del Sello Verde en
establecimientos educacionales de la comuna. “Estamos muy contentos con que
estamos dando una señal de que nuestros equipos municipales y nuestros
colegios están preparados, y esto se complementa con el Sello Verde también que
pusimos en 28 establecimientos educacionales con 100 millones de pesos para
aún dar mayor seguridad a nuestros alumnos y alumnas”.
Cabe recordar que, durante el mes de febrero, la Municipalidad de Illapel
constató en terreno los avances en infraestructura escolar de cara al inicio del
año escolar 2026, destacando que 28 establecimientos educacionales
municipales lograron obtener la certificación Sello Verde, gracias a una inversión
municipal cercana a los $100 millones.
Esta certificación acredita que las instalaciones de gas cumplen con la normativa
vigente, fortaleciendo así las condiciones de seguridad al interior de escuelas,
liceos y jardines infantiles de la comuna.
De esta forma, el municipio de Illapel reafirma su compromiso con una educación
pública más segura y preparada, avanzando en medidas concretas que permiten
no solo mejorar la infraestructura, sino también resguardar la vida y el bienestar
de niñas, niños, jóvenes y de toda la comunidad educativa.

