Gonzalo Escobar, profesor de la Facultad de Economía y Negocios de la
Universidad Andrés Bello.
Durante los últimos años hemos observado un incremento importante en las tarifas
de la luz eléctrica para los clientes regulados, es decir, para los clientes
residenciales. Esto se explica, principalmente, por el hecho de que están vigentes
contratos que se licitaron en el año 2010 y que, aproximadamente, a partir de
2015 entraron en vigor. A estos contratos les deben quedar aproximadamente
unos cinco a diez años, dependiendo de las empresas.
Estos contratos están indexados, es decir, la tarifa se va ajustando en base a
ciertos parámetros, a un polinomio, pero en cierta medida a variables como el
Índice de Precios al Consumidor en Chile, y otros factores internacionales, como
pueden ser la inflación de Estados Unidos, el incremento en el gas natural y en el
incremento del petróleo, entre otros factores. Por lo tanto, los incrementos en esos
parámetros produjeron a que desde 2019 hasta mediados de la pandemia se
deberían haber hecho importantes ajustes en las tarifas. Por esa situación, el
gobierno de turno decidió congelar estas tarifas. El actual gobierno lo que hizo fue
sincerar las tarifas y aplicar los ajustes correspondientes.
Esa era la situación que todos tenían claro, pero qué es lo que ha venido
sucediendo, la Comisión Nacional de Energía hizo un estudio técnico sobre la
fijación del precio nudo, es decir, el precio al cual venden las generadoras.
Después, en la tarifa de los consumidores se incluye un pago por transmisión, un
pago por el valor agregado de distribución. Más o menos, de esa forma se
descompone la tarifa, es decir, para simplificar un poco la tarifa, uno la
puede descomponer, ¿Ya? En un precio nudo, que es el precio, el precio al cual
las generadoras venden energía eléctrica, más un valor agregado de distribución,
más transmisión, más o menos esa es la descomposición que tiene la tarifa.
Entonces, la Comisión Nacional de Energía hizo un informe técnico para
determinar el ajuste a las tarifas de las empresas distribuidoras. Todas estas
tarifas contratadas. Lo que encontró es que hay inconsistencias en la aplicación
de algunos de los parámetros, principalmente el parámetro que está relacionado
con la indexación o el ajuste a través del IPC, Y al parecer se duplicó la aplicación
de este parámetro. Esto viene de tiempos anteriores, de una resolución de 2021 y,
por lo tanto, ya estaba vigente. Entonces, lo que se evalúa es cómo se soluciona
este problema y las estimaciones que hay es que, a partir de los primeros meses
de 2026, lo que podríamos observar es una disminución en las tarifas en todo el
país y en distintos porcentajes, pues también existen otros mecanismos de ajustes
de tarifa para revisar los incrementos dependiendo de las regiones, ya que no es
que vaya a haber una disminución homogénea de la tarifa; ahora sí una caída
entre un 1 a un 9% por ciento no solo en la Región Metropolitana sino que en todo
el país.

